Un huevo. Cincuenta días. Un pingüino que depende de ti.
Pinguy es una mascota para enseñarte a ser responsable. Se cuida cada día y, cada pocos días, te plantea un problema de la vida real para que practiques cómo resolverlos.
- Sin anuncios
- Sin compras
- Sin cuentas
- Ningún dato de tu hijo
Practica responsabilidad, paciencia, cuidar de otros y resolver problemas. Para niños desde 5 años y para los adultos que también quieren practicar.
Hoy toca: se te ha caído el helado, llega una factura enorme, se va la luz…
Cinco minutos al día bastan. Se abre en el navegador y se instala como una app.
Tres gestos al día. Un minuto.
Dar de comer, limpiar, sacarlo de paseo. Pinguy se da cuenta de cuándo estás y de cuándo no.
Si faltas un día, tiene hambre. Si faltas varios, está triste y sucio. Cuando vuelves se alegra, se recupera con un par de gestos y no pierde nada de lo que había crecido.
Responsabilidad sin castigo: aquí nadie pierde una mascota por un mal día.
Cada dos días, un problema de verdad.
Se te ha caído el helado. Te has dejado el almuerzo en casa. Pinguy te plantea las preguntas que tendrás que responder en la vida real:
- ¿Cómo lo solucionarías?
- ¿Qué necesitas?
- ¿Cómo lo consigues?
- ¿Qué harías primero, y después?
No hay una única respuesta correcta. Si una idea se puede mejorar, Pinguy da una pista amable y otra oportunidad. Al terminar, tu solución se convierte en una historieta que puedes leer.
Cada día, cada dos o cada tres: lo decide la familia.
Para ellos. Y también para ti.
En modo niño, los problemas son de su mundo: el cordón desatado, el columpio ocupado, la luz que se apaga.
En modo adulto son los de la vida de verdad: una factura que se dispara, dos reuniones a la misma hora, un favor que no puedes hacer.
El método es el mismo y el tono cambia. Y a medida que Pinguy crece, los problemas ganan miga y las pistas se acortan.
Cincuenta días después, un pingüino con corona.
Cada etapa se gana cuidando, no comprando: pichón al día 7, joven al 15, adulto al 30 y legendario al 50. Si un día no puedes, el camino te espera.
Y cuando quieras entrenar la mente, hay juegos de cálculo y de memoria con logros para ver tu progreso.
Empieza hoy. Ábrelo en el navegador. Para tenerlo como app, en Android pulsa «Instalar» y en iPhone, «Compartir» y «Añadir a pantalla de inicio».
Practicar lo que de verdad importa.
Cuidar a Pinguy es un ensayo de lo que luego hace falta fuera de la pantalla.
- Responsabilidad
- Pinguy cuenta contigo cada día. Cumplir, aunque nadie lo vea, acaba siendo costumbre.
- Cuidar al prójimo
- Dar de comer, limpiar y abrigar: atender a alguien que depende de ti.
- Paciencia
- El huevo tarda siete días en abrirse y Pinguy, cincuenta en crecer. No hay atajos.
- Constancia
- Un minuto al día, todos los días, es lo que hace crecer a Pinguy.
- Resolver problemas
- Pensar qué necesitas, cómo lo consigues y qué haces primero, antes de actuar.
- Aprender de los errores
- Si una idea se puede mejorar, se intenta otra vez. Equivocarse forma parte de aprender.
Pensado para que los padres respiren.
- Un rato corto, sin presión
- Cinco minutos al día. Y un aviso opcional de «por hoy ya está» que decides tú desde la zona de adultos.
- Sin anuncios ni compras
- Nada interrumpe y nada empuja a gastar.
- Sin cuentas
- No pedimos nombre, correo ni edad. Se entra y se juega.
- El progreso es suyo
- Vive en el dispositivo, no en nuestros servidores.
- Estadísticas solo si tú quieres
- Hay un interruptor en Ajustes, apagado de fábrica. Envía datos anónimos: sin nombre, sin respuestas y sin IP.
- Funciona sin internet
- Ábrelo una vez y vuelve a abrirlo en el coche, en el avión o sin datos.
- Ligero de verdad
- Se abre con unos 110 KB, menos que una foto del móvil.
- Pinguy nunca muere
- Si lo descuidas se pone triste. Si vuelves, se recupera.
Preguntas frecuentes
¿Qué se aprende con Pinguy?
Responsabilidad, cuidar a quien depende de ti, paciencia, constancia y resolver problemas pensando antes de actuar. Lo practicas cuidando a Pinguy y respondiendo a problemas de la vida real.
¿Hay juegos?
Sí: sumas, restas, multiplicaciones, divisiones y memoria, con logros que muestran tu progreso. Son un extra: no cambian el crecimiento de Pinguy y no envían ningún dato. Cada problema resuelto y cada deber ayudado trae una pegatina de animales polares para el álbum, y con los logros se desbloquean accesorios para vestir a Pinguy.
¿Desde qué edad?
Desde los 5 años, con un adulto al lado al principio. Hay un modo adulto con otros problemas y otro tono.
¿Cuánto tiempo al día?
Unos cinco minutos. Las tareas llevan un minuto, el problema algo más y los deberes de Pinguy son tres preguntas. Si quieres, un adulto puede activar un aviso amable de «por hoy ya está» cuando pase el rato que elija.
¿Qué pasa si un día no puedo?
Pinguy se pone hambriento o triste, pero nunca desaparece. Los días cuidados no se pierden y su etapa no retrocede.
¿Necesita internet?
Solo para abrirlo la primera vez. Después funciona sin conexión.
¿Qué datos guarda?
El progreso se queda en el dispositivo. Las estadísticas anónimas están apagadas hasta que un adulto las activa en Ajustes. Todo el detalle está en la página de privacidad.
¿Cómo lo instalo?
En Android o en el ordenador, con el botón «Instalar» de Ajustes o del navegador. En iPhone, desde Safari: «Compartir» y «Añadir a pantalla de inicio».
¿Puedo borrar el progreso?
Sí. En Ajustes, «Borrar todo», con una confirmación antes de hacerlo.